María Belén Beguet
Soy Belu, psicóloga y doula. Mamá de dos niñas – DOULA CON SENTIR
Como a muchas, la experiencia de maternidad, me regaló una gran transformación, en todos los niveles de mi vida. Desde cómo llegaron mis hijas, sus nacimientos, y criarlas junto a su papá, todo me ha traído un cambio sin precedentes, así como la convicción de que no podemos ni debemos hacerlo solas, y que estar sostenidas cambia rotundamente la vivencia sobre como es maternar y criar. Sin dudas fueron mis hijas las que me arrojaron a este mundo, también en el plano profesional.
Luego de mi experiencia personal, de haber transitado un camino más largo de lo esperado para llegar a mi primer embarazo, de haber tenido la compañía amorosa de mis doulas en esa gestación y de un parto que estuvo bien, pero no fue el esperado, es que me decidí a formarme como doula. Al principio fue una herramienta para integrar mi propia historia, como mujer y mamá, pero luego, entendí que se había encendido una llama imposible de apagar, que había vocación y un deseo profundo: el de acompañar a otras, para que quienes lleguen a estos momentos vitales, lo puedan hacer informadas, conectadas con su poder, y rodeadas de amor, y así ser las protagonistas de sus historias. En el medio de todo eso llegó mi segunda hija, a quemar mis papeles, lo que creía aprendido y a revolucionarlo todo, porque de eso se trata la maternidad también!
Desde entonces, con mi formación de psicóloga como suelo fértil, he estado integrando saberes y experiencias, tejiendo redes, siempre comprometida con acompañar a otras familias en su propio recorrido. Acompaño desde la escucha comprometida, con la empatía como premisa y con la impecabilidad necesaria que implica ser parte de un momento tan trascendental y delicado de la vida de alguien como nacer (como mamá, como bebé o como familia). Tengo una mirada integral de los procesos, que son complejos y diversos, y los abordo de forma holística, asumiendo que somos mente cuerpo y espíritu. Trabajo en red, de forma interdisciplinaria, ya sea con los equipos médicos de la familia, así como con otras doulas, con las que puedo contar si fuera necesario. Al mismo tiempo que cuento con una amplia red de profesionales a las que derivar en caso de que la familia tenga necesidades que yo como doula no pueda cubrir.
